sábado, 6 de febrero de 2010

Elegía eterna...Para Dorita...!!!!!

¡DE LAS CENIZAS DEL FÉNIX.!

(¡Elegía eterna para Dorita.!)

¡Dorita era tu nombre hermanita,
viviste quince años con nosotros
y un día te fuiste sin hablar, calladita;
eso fue sorprendente, justo tú, que eras: 
como una Lora...nunca parabas de cotorrear!

¡Hasta ese dia...que te fuiste 
de nuestra casa y no volviste mas,
Te fuiste esa mañana silenciosamente;
sin embargo...yo pude presentir tu partida:
en el silencio oprimente que quedó nuestra casa!

¡Una rafaga de viento abrió 
nuestras puertas y las ventanas,
y te vi a ti, bajo una arboleda dándome; 
tu adios con una sonrisa, mientras alrededor: 
se congregaban pájaros trinando con algarabía..!

¡Haciendote un cortejo,
mientras levitabas hacia lo alto,
sé, que no eras tú...que era tu alma;
haciendose totalmente visible para la mia:
 y supe... que las almas se comunican entre ellas.!

¡Lo supe ese día, el de tu partida
que estando tan distantes uno del otro,
tu alma y la mia se comunicaron tiernas;
para despedirse hasta un nuevo encuentro:
mi alma, me abandonó por un breve instante!

¡Lo supe por la opresión en mi pecho,
no obstante, regresó justamente a tiempo
permitiendo  la continuación de mi existencia;
pero yo supe indudablemente que ella quería ir contigo:
fueron tantos años juntos, enfrentando vivencias cotidianas!

¡Cuando yo tenía cinco añitos, tú naciste,
nuestra madre con inocultable alegría me dijo..
-Ahora tienes una hermanita que tendras que cuidar;
Recibí esa noticia asombrado, porque Mamá te depositó: 
con suma delicadeza en mis brazos de purrete aterrado de miedo!

¡Peeroo...al tenerte así contra mi pecho
una paz instantanea nos envolvio a los dos,
alejandose de entre nosotros cualquier miedo; 
te acurrucaste tiernamente en mis brazos muy ufana:
provocando una dicha espontanea en  la mirada de Mamá.!

¡LLamando a vernos, a quienes veia cerca
comentandolo feliz a Papá y nuestros hermanos.
cuando llegaron y entraron a  la sala del nosocomio;
y desde ese día, crecimos juntos en la odisea del vivir.!

¡Pasaste por la vida hermanita,
como pasa una brisa en la mañana
fuiste fresca, alegre,espontánea;
fuiste infante, niña,adolescente.!

¡Un poquito rebelde, pero se entiende
eras inquieta mariposa que dejó la crisálida,
y en tu fugaz vuelo por la existencia
dejaste alegrías, tristezas, y dolores;
dejaste incertidumbre, desasosiego, incredulidad.!

¡Y trajiste hermanita de tu mano,
quince años antes de tu muerte,
el día en que naciste en Febrero
una inmensa alegría desbordante:
a nuestros padres, y a nosotros tus hermanos.!

¡Contándome yo, eramos cuatro, nos regalaste
la genuina alegría de tu arribo a nuestro mundo,
y creciste...fuiste subiendo los peldaños de la vida;
te hiciste niña, púber, adolescente quinceañera pura:
hermosa y de gran simpatía espontánea desbordante.!

¡Y viviste esos quince años como todos nosotros
con dolores , tristezas, y alegrías peregrinas...
todas las cosas que hacen a una vida campesina;
en un hogar paterno aunque humildemente sencillo:
indudablemente rico en su estilo cálido provinciano!

¡Me acuerdo, como si hoy fuera aquel día...
el día en que te fuiste, camino hacia la eternidad,
lo incrédulo que fui, que fuimos todos en general;
hasta el último momento de tu postrera despedida:
cuando en alas del viento me avisaste de tu partida!

¡Atónito y estupefacto, comprobando consternado
hacerse real...a lo avizorado por mi extraño sentido,
y quien podía creer como inocente mortal tal desatino
quien podía creer... que una mañana como tantas otras;
despertar y buscar con la mirada tus ojos adormecidos.!

¡Tus negros ojos, y verlos por siempre ya dormidos,
quien podía creer, que el pimpollo de rosa rozagante
pimpollo exuberante, todavía en crecimiento cada dia;
marchitandose de la noche a la mañana, todos los pétalos:
disgregandose en el viento mañanero como notas fugitivas!

¡Notas musicales fugitivas en acción de despedida
trascendiendo al tiempo y distancia para saludarme,
llegando hasta nuestro hogar como brisa juguetona;
alborotando a cortinas puertas y ventanas para avisar:
que ya no volvería como materia, si no como epifanía.!


¡Creer... quien podía creer que ya tu risa bullanguera,
tintineo de diamantes, no se oiría más en nuestra casa
y quien podía creer...que ya tu voz, trino de calandrias;
no se oiría diciendo nuestros nombres...que no diría más:
Nilda-Paquito-Amalia-Luisito-Mamá-Papá o mi nombre!

¡Creer...quien podría, todas esas cosas creerlas...
entonces...medio enloquecidos de dolor y llanto,
asistimos a tus últimos momentos en la tierra...
ya tu cuerpo, ondulante y cimbreante escultura;
reposa definitivamente:en los brazos de la muerte!

¡Entonces le pido musitando una plegaria...
que te trate bien en su morada pues le explico,
que tú eras transparente como el agua de lluvia;
como la de un pristino manantial pura y cristalina:
virginal pureza cual la gema diamantina escondida.!

¡A mi lado giran cual marionetas de melancolía
las noches y los días en que viviste a nuestra vera,
y triste recuerdo, a ese cuerpo ya mortaja en el ataúd
momentos, que pletórico de dicha, se movía con donaire:,
al compás de la música que una orquesta tocara en un baile!

¡Bailando conmigo o con algún amigo jubilosa,
y te miro adonde reposas, con mirada del recuerdo
repiqueteandome una pregunta,que me hiciera otrora
habrá llegado tu alma hasta el cielo morando con ángeles;
porque pienso y lo creo firmemente...que aquí eras un ángel:
de pureza inmaculada, y al lado de Dios es segura tu presencia!

¡Aquí a mi lado sabes hermanita, marchas tú...
aunque separados por el sino, eternamente juntos
marchas tú... colgada de mi brazo primorosamente;
y no te enojes, si pasa tiempo en que no visite tu tumba:
pues el lugar donde descansas y estás viva, es en mi corazón!

¡Hoy, después de cincuenta y cinco años, 
como siempre cada año me puse a recordarte
y es por eso que me puse a escribirte esta elegía;
biografía de una desventura, la triste historia sin fin:
pues al recordarte mientras viva, tú suempre estarás viva!

¡Dejaré claras huellas de tu paso por la tierra,
con la unión de mis letras tejiendo bellas palabras
escribire versos para mi posteridad que hablarán de ti
narrando tu inolvidable paso por nuestra historia familiar
cono un gran capitulo imborrable de tú maravillosa presencia! 

¡Yo, como todos,fui tocado por el rayo cruel, 
de la desdicha...mi mente -me contaron- se extravió 
en laberintos demenciales  de sufrimientos inesperados;
y Mamá...Papá...Nilda...Paquito...Amalia y luís...todos ellos:
sufrieron tanto o igual que yo...y que todos los que te amamos.!

¡Después...por la mañana,ya vacíos de llanto,
llevamos juntos tu féretro camino de la iglesia,
buscando el responso para que descansaras en paz
y con mis manos aferradas fuertemente al frio ataúd,
negandome aun a a creer, en lo que veian pasar mis ojos! 

¡En mi mente vi desfilar todo en cámara lenta,
hasta llegar a la obscura celda, final de esa odisea,
donde los restos materiales se disgregan en la tierra 
pero tu espíritu quedó en nuestra casa en los recuerdos,
y tu alma volando se fue al cielo, cual mariposa en el viento!

¡Un sollozo ahogado brotó de mi garganta...
por la angustia acumulada y un sordo grito bramó
en la profundidad de mis entrañas amordozada, y suave
lentamente, abrazados a nuestra madre,nos fuimos retirando,
con nudos trenzados en nuestros pechos,y un adiós de hasta siempre!

¡Hasta que el destino con sus giros nos una 
nuevamente, pues nada es eterno solo la creencia 
en dios, otorga la vida perenne, y los seres humanos;
como las gotas de agua, nos unimos para ser como lluvia:
siendo parte de la naturaleza, obramos en atinada consecuencia!

¡El vendaval de las remembranzas azota, 
con ímpetu en mi memoria, imágenes giran
como un replay de sensaciones y se reproducen; 
con facilidad asombrosa en el tiempo que guarda todo:
bajo un manto piadoso de olvido sepultado en la memoria!

¡Mi amor observando atónito desafía,
el inexorable paso de los años,enfrentando 
con total hidalguía a las huestes insaciables; 
del olvido; y allí estás...como en un santuario:
con adoracion inolvidable por mis fieles recuerdos!

¡Cincuenta y cinco años pasaron y tu ausencia,
se acrecienta más y más, a la luz de un nuevo día
en que no estás, más fulgura igualmente tu sonrisa,
prendida persistente de una estrella en la alborada;
y las gotas de rocío dicen por las noches a las flores:
de nuestra adoración interminablemente inolvidable.!

¡Sabes hermanita:cuando te marchaste esa mañana
camino al asombro algo extraño ocurrió en mi alma
negábase incrédulamente mi mente a poder aceptarlo;
lo que ocurrió tan de repente inesperado a los sentidos
si hasta varios días antes, de tal inusitadamente partida:
fuimos a bailar alegremente los dos con nuestros amigos;

¡Fue tan brutal ese golpe, que mi razonamiento
se vio expuesto a perderse en laberintos de locura,
no obstante, cuando la lucidez dio paso a la cordura
una mansa paz se rebeló contra aquella enajenación;
y ya dispuesto a pensar las cosas claramente asimilada
resignadamente:traté de soportar tan amargo sufrimiento!

¡Más...aunque a soportar el sufrir estuve dispuesto...
me prometí a mi mismo, que por más que pasaran años,
jamás te olvidaría... y andarías junto a mi hasta mi partida
en lo que me tocara de vida, con el sol iluminando mis días
la luna apaciguando mis noches y el aire acariciando mi cara;
hasta el ultimo instante:en que dure mi existencia trashumante.!

Dorita Camaño (/06/02/1955/-----/05/02/1971/)















¡Cincuenta y cinco años han pasado 
y tu ausencia se acrecienta más y más,
a la luz de un nuevo día,en que no estás...
más, fulgura igualmente tu sonrisa prendida 
de una estrella en la alborada y en las gotas de rocío!

por las noches a las flores les cuentan nuestra  
silenciosas,nuestras penasSabes hermanita...
cuando te marchaste esa mañana,camino de la muerte,
algo extraño,ocurrió en mi alma...Negábase incrédula a poder aceptar...
lo que ocurrió tan de repente... e inesperado a los sentidos...
Si hasta unos días antes,de tu postrer partida...fuimos a bailar alegres,
los dos,con los amigos y fué tan brutal ese golpe...que mi razonamiento,
se vio expuesto a perderse,en laberintos intrincados de locura...
pero cuando la lucidez dio paso a la cordura...una mansa paz floreció...
y se rebeló, contra la enajenación que pugnaba por ejercer su dominio,
y ya dispuesto a pensar las cosas claramente...me resigné a soportar...
ese terrible tormento... a soportar...tan aciago y amargo sufrimiento.

Más...aunque a soportar el sufrir estuve dispuesto,me prometí a mi mismo,
que por más que los años pasaran,jamás te olvidaría y andarías junto a mi,
como el sol...calor y luz de mis días...como la luna, en mis noches...
como el aire que acaricia...hasta el ultimo instante,en que dure mi existencia...!

Dorita Camaño (/06/02/1955/-----/05/02/1971/)

Autor:Ignacio Camaño.

Nota del autor:
HOLA Amigos y hermanos del amor por las letras...GRACIAS...!!!!!por haber llegado hasta aquí con la caricia de la lectura...! Pensé...cuando la compartí,en
aclarar que lo excusaba a quien leyera de no poder dejar un comentario...pues es muy triste y deja a uno sin palabras...!pero...preferí dejarlo a la libertad de cada uno de los lectores...pues...si nó,cual sería el sentido de compartirlo...Necesitaba dar a conocer esta historia de mi vida...para demostrar que la muerte solo gana...si cuenta con el olvido...! Mientras alguien viva en los recuerdos...habrá logrado vencerla...!Reciban mi abrazo fraternal amigos mios...!

1 comentario:

Rosa María. Díaz dijo...

Hermosisimo recuerdo el tuyo que trae a mi presente las faltas en mi historia.
La muerte no es muerte si no el olvido.
Mientras llevamos a alguien en nuestro corazón , ese amado ser sigue vivo.
Mi padre también murió, yo visito poco el sementerio. Es que para mi está vivo porque siempre lo llevo conmigo.
Besos